21/4/20

Parecido o robo? With VS U.D.O.

 UDO - Timebomb (1991)
With - Oblicze wojny (1994)

Todo indica que With (Polonia), han echado mano del Photoshop (o Corel Draw de aquella?) para tomar la famosa calavera del Timebomb de Udo en su disco del 1991, para diseñar la carátula del CD  Oblicze wojny en 1994...

19/4/20

Crítica: Testament - Titans of Creation (2020)

Testament - Titans of Creation (2020)
País: USA
Estilo: Bay Area Thrash Metal

Este parece ser el año de los álbumes nº 13 para bandas de Thrash clásicas, que yo recuerde Rage y Annihilator entran en este selecto grupo de momento. 

Los americanos Testament parecen haber pillado el ritmo de álbum por cada 4 años después de un relativo parón entre The Gathering, de 1999 y The Formation of Damnation en 2008. First Strike Still Deadly (2001) fue en sí un CD, pero suena más como un trabajo "por sacar algo" en aquella época, ya que eran temas regrabados de sus días como The Legacy. Visto ahora y el descanso compositivo de casi 10 años entre los 2 mencionados, parece definitivamente un disco de transición para que los fans tuvieran algo de material para consumir mientras la banda descansaba.

Desde The Formation of Damnation, Testament parece seguir una línea bastante concreta en lo relativo a su sonido. De hecho me da la impresión que si mezclamos temas de sus cuatro últimos trabajos, hasta sus fans más acérrimos tendrían dificultades en saber qué canción pertenece a qué álbum. Esto no es en sí algo malo, pero al menos a mí, que no soy un fanático de la banda, me da la impresión de un cierto estancamiento. Este tipo de estancamientos solo se pueden liberar con buena composición dentro de su estilo, y creo que puedo confirmar que la opinión general es que Dark Roots of Earth parece un álbum más entretenido que su predecesor The Formation of Damnation y el siguiente Brotherhood of the Snake. 

Así que 4 años después del Brotherhood, Testament trae Titans of Creation, que a título personal encuadraría más con los álbumes medianos de la banda. No por esto uno puede desmerecer el trabajo instrumental y vocal de Alex, Chuck y compañía. De hecho actualmente se han convertido en un supergrupo, con Hoglan a la batería y diGiorgio al bajo. Pero no por mejores instrumentistas uno va a sacar forzosamente un buen trabajo. 

Es de agradecer que Testament intenten fusionar en su habitual Thrash Metal elementos de otros estilos como el Black Metal, supongo que influencias que el otro guitarrista Eric Peterson intenta traer de vez en cuando ya desde hace algunos años de su proyecto Dragonlord, y que por veces la banda muestre momentos más groovies. Pero la verdad es que el resultado general me acabó aburriendo. Y no sé muy bien porqué. Mi teoría es que los riffs de los Testament hoy en día son poco diferenciables entre sí y entre la gran multitud de bandas que practican Thrash Metal. O eso, o es que este estilo ya ha dado todo lo que me tenía que dar, porque realmente no puedo poner muchos peros al álbum en sí. Tiene algunos buenos riffs, estructuras interesantes dependiendo del tema, un sonido atronador para la media de bandas de Thrash, y un más que competente apartado técnico. Sin embargo, por algún motivo, el disco me pareció muy largo (es de casi 1 hora), algunas canciones me parecieron tediosas, la composición es correcta, pero no tan memorable como en trabajos antiguos, e incluso el bueno de Chuck, que demuestra estar en buen estado de forma vocal e intenta experimentar con diferentes tonos, también me resultó cansino en muchas partes a pesar de las múltiples escuchas que le he dado. ¿Tal vez es lo que comentaba sobre que realmente no hay mucho más que aportar en este nuevo milenio para Testament? ¿o tal vez es que han hecho un álbum bastante predecible para lo que viene siendo la banda en los últimos años? Igual me estoy volviendo viejo. Igual Testament se están volviendo viejos. O igual todos vamos viejos ya.

No puedo poner decir motivos concretos sobre el porqué, pero lamentablemente no me han quedado ganas de repetir, y The Gathering queda todavía como el último disco de Testament, que realmente me ha gustado de principio a fin. Y de eso ya van más de 20 años.
50%

18/4/20

Crítica: Ozzy Osbourne - Ordinary Man (2020)

Ozzy Osbourne - Ordinary Man (2020)
País: USA
Estilo: American Pop-Rock 

...y Ozzy sigue todavía por aquí. Más de 70 años y todavía continuar queriendo sacar álbumes es todo un logro. No voy a ahondar demasiado en lo que nos lleva a este álbum desde sus inicios. Solamente diré que bajo mi punto de vista, el trabajo de los 80 de esta leyenda viva, supera en mucho a su actividad post-No More Tears, que para mí es un punto de inflexión. Al igual que otras muchas bandas norteamericanas de Metal ochentero, Ozzy Osbourne ha intentado sobrevivir las modas imperantes del Rock/Metal post-80 en los Estados Unidos. Esto ha implicado que después de No More Tears, intuyo que Ozzy se ha rodeado de influencias dentro de la Industria que han intentado combinar el Ozzy clásico con un estilo de producción y sonido contemporáneo. Es decir, intentar gustar a nuevos y antiguos fans, incluso afuera del mundo metalero. 

Hablando propiamente de Ordinary Man, lo que encontramos es básicamente lo que teníamos en sus discos de los 90 y 2000. En esta ocasión, tenemos muchas semi baladas y baladas que ocupan prácticamente la mitad del minutaje, y que en ocasiones me hicieron recordar un álbum tan lento como Ozzmosis. En el medio tenemos tracks que son más o menos el tipo de Heavy Metal que viene manejando últimamente, muy influenciado por el Rock Moderno americano, y que sabiendo a lo que nos atenemos ya desde un principio, pues resultan incluso disfrutables. 

Para esta ocasión comenzaré por lo que me ha disgustado más de este álbum:
- La producción: Ordinary Man ha sido producido por un tal Post Malone. Lo siento pero no sé quién es esta persona, salvo por lo que he leído: un rapero más o menos popular por tierras americanas. Y además canta en los últimos 2 temas... Creo que no seré el único que lo piense, ni descubriré la pólvora al decir que en general el Pop, Hip Hop y otros estilos en la actualidad tienen producciones vacías y estériles. ¿Qué pasaría si un productor de Rap se mete a producir un álbum de Rock? Pues exactamente esto que vemos en Ordinary Man. La producción de este álbum es estéril en los instrumentos eléctricos. A las guitarras les falta totalmente un punch, siendo este probablemente el álbum que suena menos metalero de toda la historia de Ozzy Osbourne

Aunque no me preocupa demasiado, hay puntos en los que se notan ciertos retoques en la voz para alcanzar el punto correcto, pero estamos hablando de un productor de Hip Hop, entonces era esperable que en la tónica habitual del estilo en el que se mueve, realice retoques desmesurados en voces (y ya no digo en las canciones en las que el susodicho Malone canta). Esto también ayuda a la sensación de poca frescura en sonido. 

- La carencia de riffs memorables y de solos de guitarra: Como una típica producción de Pop Rock de hoy en día, aquí se decide que los solos de guitarra son un adorno y si se pueden disminuir al máximo mejor. Tanto en lentitud como en complejidad. Y ojo, que no soy un gran amante de los solos tampoco, pero esto es Ozzy, y es inevitable pensar que sus mejores temas no solo tienen grandes riffs, sino también grandes a la guitarra con gran talento para hacer solos, sea Wylde, Rhoads, Jake E. Lee y demás. En este CD, la carencia de un buen guitarrista que aporte algo extra se nota en falta. 

- Take What You Want: Como comentaba antes, para mi gusto hay demasiados momentos sosegados y baladas, pero el último tema Take What You Want es algo que nunca me esperaría en un trabajo de Ozzy Osbourne. ¿Un tema de hip hop del productor insertado a la fuerza? ¿para qué? ¿quién ha sido el genio que ha convencido a Ozzy para acabar el álbum de una manera tan atroz?

En el lado positivo: 
- Realmente, a pesar de todo lo anterior dicho, muchos de los temas de este disco, aunque estén bordeando constantemente con otras cosas ya hechas por Ozzy, son memorables. Esto puede achacarse a que la gente que ha rodeado Ozzy al componer el disco están más metidos en el mundo de la música comercial que en Black Sabbath y saben meter sus ganchos poperos.

- Muchos de los temas nos hacen pensar que tienen una lectura casi póstuma. Pareciera que Ozzy, que no se encuentra en su plenitud vital con algún que otro achaque que otro en el último año, ha dejado sus memorias en muchas de las letras de este disco. Esto nos deja con un sentimiento constante de melancolía a través de todo el álbum. Tal vez como más fieles representantes de lo dicho son temas como All my Life, Holy For Tonight, Under the Graveyard, Goodbye o Ordinary Men (¿de verdad Elton John canta ahí? ¿porqué no lo diferencio de Ozzy? cuántos filtros a la tarea vocal ha cosido el Malone ese?). Realmente parece un amago de testamento que nos toca en la fibra emocional a aquellos que hemos crecido con el señor Osbourne, aunque es triste que este esté rubricado por un protagonista del lado más comercial y banal de la industria musical norteamericana actual. 

En general, no me parece un álbum terrible a pesar de que los negativos parecen ser muchos. De hecho me atrevería a decir que me parece mejor que los anteriores Scream, Black Rain, Under Cover, Down To Earth y Ozzmosis. Pero no es por propio mérito de Ordinary Man, sino que todos los mencionados, salvo algún tema que otro, me parecen entre mediocres y terriblemente malos. 

50%

17/4/20

Parecido o robo?

Hay muchos "robos" clásicos en el mundo del Metal, a veces son simples influencias, pero en muchas ocasiones, la influencia va más allá del simple tributo.

La primera muestra de esto en este blog va dedicado a uno de mis CDs favoritos del 2019. Una desconocida banda de Australia, sacando un primer álbum, Lunar Falls, que pasó a ser uno de los preferidos, no solo mío, sino de muchos, en un año mediocre para el Metal en general, liderada por una mujer y que ahonda en los recovecos de la música acústica-pagana con dejes de Black Metal o Post-Black. Una delicia para los oídos, que a pesar de lo que diga a continuación, lo seguirá siendo, supongo. 

La cuestión es que hace poco tiempo, realmente pocas semanas después de descubrir a Suldusk, me vino una sugerencia a Youtube que me dejó de piedra: Trees of Eternity, una banda de carácter internacional con una cantante que lamentablemente ha caído en las garras del cancer y ha fallecido en el 2016. Esta banda nos deja con un único álbum sacado en el 2016, que realmente está muy bien. 

Ahora viene lo que yo no entiendo... realmente Suldusk ha tomado el tema de Trees of Eternity,  "Sinking Ships", y lo ha calcado pensando que nadie más se daría cuenta de una banda ya fenecida para hacer el suyo "The Elm"? 

A mí particularmente, me ha restado enteros para un disco que respetaba completamente.

Basta con oír la "original" y después lo que han hecho Suldusk como para darse cuenta que aquí hay más que una similitud:

Trees of Eternity - The Elm (2016)


Suldusk - Sinking Ships (2019)

EDIT: La misma Emily Highfield ha contactado conmigo para confirmar que ha pedido permiso de Trees of Eternity para hacer un remake de esa misma canción. Yo hubiera añadido eso entre paréntesis en algún lugar o dejarlo en alguna parte de su bandcamp, en donde no se especifica nada más que "Música hecha por Suldusk". De todas maneras, me alegra haber sido probado errado en esta ocasión.

16/4/20

Crítica: Nightfear - Apocalypse (2020)

Nightfear - Apocalypse (2020)
País: España
Estilo: 90s Teutonic Power Metal Worship level 10

Parece que este es el tercer trabajo de los madrileños Nightfear, un grupo absolutamente desconocido para un servidor hasta este Apocalypse. 

El estilo que maneja Nightfear es básicamente una copia más de lo que muchos grupos han hecho sobre todo a finales de los noventa y principios de los 2000, que es poner en un embudo todas aquellas bandas de Speed-Power Metal alemán y pasarlas por un triturador para sacar... lo mismo pero muchos años después. Por algún motivo este estilo es bastante popular en países de carácter latino y a finales de los 90 y principios de los 2000 recuerdo una tropa enorme de bandas en España que simplemente tomaban la referencia de Helloween, Blind Guardian, Gamma Ray y similares y se limitaban a realizar variaciones con respecto a lo que obviamente les fascinaba. La mayor parte de esas bandas se quedaron en el olvido y muchas no pasaron del segundo o tercer álbum... El motivo es simple: no aportaban nada creativo (y puede que tampoco quisieran hacerlo). 

Nightfear forma parte de ese pelotón de bandas con referencias demasiado marcadas como para salirse un poco de la norma. La influencia de Helloween y Edguy son muy pesadas, y cuando alguna vez parece que se van a agarrar de un clavo diferente, vuelven a lo mismo. Durante todo el álbum puedo decir que hay momentos interesantes en términos de composición, y desde luego la labor instrumental es más que sobresaliente, sobre todo en lo que se refiere al trabajo de la guitarra. Tal vez sea la línea vocal, muy del estilo de Chris Bay (Freedom Call) y Tobías Sammet (Edguy, Avantasia), el motivo por el cual este álbum se me hizo muy cuesta arriba. Ya he oído mil veces esa forma de cantar y esas líneas vocales de gorgoritos estirados. Eso, y una extensa duración de 56 minutos, hace que a menos que seas un fanático del Power Metal alemán de los 90 este álbum pueda resultar un serio ladrillo. 

Es muy difícil destacar temas, ya que todos siguen una estela bastante similar con puntos en los que recuerdan a Freedom Call, Hammerfall y por supuesto Helloween. Como comentaba antes, sí hay momentos interesantes aquí y allá, pero están tan metidos en la positividad épica alemana de este CD que a mí particularmente se me antoja difícil que vuelta al álbum para deleitarme con ellos. 

He vivido la explosión del Power a principios de los 2000, y no puedo decir que Nightfear sean un grupo que pudiera sobresalir entonces, y tampoco lo harán ahora (predicción personal). Bajo mi punto de vista, las bandas pioneras del estilo siguen más o menos en boga por ser justamente eso, los que comenzaron con ello y porque realmente son muy buenos compositores... con sus mejores y peores trabajos después de los 2000. Las bandas que tomaron el relevo de este estilo y todavía se mantienen vivas fueron más o menos intentando cambiar algo, viendo que la saturación del género era latente y que poco más se podía aportar que no se hubiera hecho ya. El resto de bandas básicamente fueron desapareciendo con el tiempo. A menos que Nightfear no impriman un sello mínimamente diferenciable en el futuro, intuyo que no obtendrán demasiado bombo y quedarán como otra agrupación más que toma excesiva referencia de lo ya hecho. 
  30%

14/4/20

Crítica: Demons & Wizards - III (2020)

Demons & Wizards - III (2020)
País: USA
Género: Shitty Iced Earth with Hansi Kursch on vocals

Como siempre con bandas más o menos populares, comenzaré con mi experiencia previa del grupo en cuestión: en mi caso, he sido un gran seguidor de tanto Blind Guardian como Iced Earth en su época noventera. Para mí, no hay duda que ambas bandas sacaron discos increíbles y atemporales en esa década. Lamentablemente, parece que ambas comenzaron a tambalearse con la llegada del nuevo milenio. Iced Earth sobre todo, y hoy en día prácticamente les he perdido la pista a ambas bandas. Sé que Blind Guardian sacaron últimamente un disco puramente orquestal bastante ñoño (por el par de temas que oí) y que ya olvidaron completamente lo que es el Speed Metal con el que nacieron, a pesar de que los favoritos del fan medio son temas de ese corte. Iced Earth se dedican a sacar disco mediocre tras mediocre y no me interesan más. 

Demons & Wizards sale como proyecto en el momento de máximo esplendor de ambas bandas, y en el papel suena muy bien: la carga de Heavy/Power Metal americano de la mente pensante de discos como Night of the Stormrider o Burnt Offerings junto con la identificable voz de una de las mejores bandas que parió el Speed/Power Metal europeo. Su primer álbum, aunque ya congregó automáticamente a una base fiel de fans, para mi gusto no fue algo tan grande como esperaba, aunque no quiero decir que no lo disfrutara en su día. Su segundo pasó sin pena ni gloria por mi lista de reproducción, al igual que pasaron las composiciones de principios de los 2000 de Iced Earth

Han pasado muchos años ya del último álbum del proyecto común del demonio Schaffer con el hechicero Kursch. Nada menos que 15, y la verdad es que ni siquiera esperaba que continuaran con Demons & Wizards, por lo que fue una sorpresa ver un nuevo trabajo en el camino, aunque mis expectativas no eran demasiado altas. Sobre todo viendo todo lo que ha creado Schaffer en los últimos 15 o 20 años. 

De hecho, en general es más o menos lo que me figuraba. Por un lado tenemos las composiciones "cansadas" y a medio paso de los últimos Iced Earth. Está muy claro que los años de inspiración creativa de Jon Schaffer se fueron hace mucho tiempo y que sobrevive a base de riffs mediocres, que de vez en cuando recuerdan a sus buenos tiempos, pero que te hacen pensar "ya he oído algo como esto, y era mucho mejor". Además, la más de 1 hora de duración se hace cuesta arriba en numerosos lugares. De verdad pienso que temas como Diabolic, Timeless Spirit o Children of Cain se podrían haber recortado a la mitad, en lugar de dejarlos en 10 minutos... Uno podría pensar que en 10 minutos se puede prever algún cambio progresivo, algo diferente que te haga entrar en shock antes de volver al riff/melodía principal, pero en ambos casos son casi 10 minutos que no contienen prácticamente cambios en la cadencia de los temas. Hace 25 años, el mismo compositor  hizo la jodida Dante's Inferno! Recomiendo a cualquiera que esté leyendo esto y le haya gustado este de Demons & Wizards rememore esto y compare:

La mayoría de temas pecan de diluirse con el paso de los minutos, a menos que Hansi Kursch nos despierte, pero como curiosidades, he de decir que por ejemplo Universal Thruth me recuerda a la base de Little Music Box, del hoy omitido álbum Revolution DNA de Septic Flesh, Timeless Spirit tiene una parte de coros como sacada del Hammerheart de Bathory o que Midas Disease parece tener una clara y curiosa influencia de AC/DC al comenzar. Todo esto está muy bien como anécdotas, pero es una pena que no haya un poco más de propuesta y experimentación hacia otros límites no explorados.

En cuanto a composición, podemos ver un Power Metal a medio tiempo, con tintes épicos derivados de la abundancia de coros y de las líneas vocales de Hansi Kursch, que en contraste con Schaffer, parece estar en plena forma. De verdad, creo que este hombre nunca ha cantado mejor que ahora!  Lamentablemente una casi perfecta interpretación vocal no basta como salvar un álbum que peca de lento, estirado, refrito a veces, poco memorable y con muy pocos momentos de brillantez compositiva. Suena a viejo y no lo digo en relación a nada retro. Eso sí, Hansi lo apaña lo suficientemente bien como que para al menos podamos darle un par de escuchas antes de olvidarlo...  

...creo de manera firme que si este álbum lo canta cualquier otro, sería difícil de acabar. 

35%

12/4/20

Crítica: Nightwish - Human. :||: Nature. (2020)

Nightwish - Human. :||: Nature. (2020)
País: Finlandia
Género: Symphonic Pop Metal


Ha pasado un tiempo razonable desde el anterior y para mí más que decepcionante trabajo previo de Nightwish Endless Forms Most Beautiful y en este 2020 vuelven con un nuevo disco doble, siendo la primera parte los típicos Nightwish y en el segundo CD algo así como una banda sonora en la que el señor Holopainen se explaya como diciendo "mirad cómo me gustan las bandas sonoras hollywoodienses, puedo hacer lo mismo o mejor... Hollywood, necesitáis a alguien para una peli, aunque sea algo de Disney con bajo presupuesto? eh Hollywood? Hollywoooood???". 

En fin, en este caso voy a hablar del primer CD, que sería Nightwish como lo conocemos, con todos sus componentes tocando, al menos. 

Como background antes, me gustaría mostrar un poco de mi historia previa con esta banda:

Nightwish fue una absoluta revelación en su día para mí. Oceanborn era algo nunca oído en la música Rock antes. Corría el año 98 y al igual que muchos que disfrutamos en su día de esta obra, la mezcla entre arreglos sinfónicos, soprano y metal influenció y cambió nuestros gustos de por vida. Therion ya lo venía preparando en sus trabajos de mediados de los 90, pero Nightwish triunfó absolutamente con su versión de cómo hacer música operática sinfónica con guitarras eléctricas. Más tarde, llegarían trabajos igualmente exitosos (siento decir que no soy un gran fan de Angels Fall First, tal vez porque Oceanborn llegó a mis manos antes y ese primero se me quedó como una versión menos trabajada de lo que ya oyera). 

Entonces llega 2004, y Once es un punto de inflexión. Nightwish comienza a flirtear con terrenos que a veces los llevan a un lado más - sí, llega el terrible y temido palabro -  "comercial". También notamos que la relación con la carismática en aquel momento Tarja, lleva al grupo a prescindir de sus servicios. Llega una nueva por un tiempo, con la que sacan un más o menos interesante Dark Passion Play, en el que la banda (o Tuomas, lo que ya parece ser sinónimo) profundiza en intentar gustar a cuantos más mejor al mismo tiempo que evidencia su fascinación por las bandas sonoras modernas en films de corte épico-hollywoodiense. Poco después contratan a una de las mejores cantantes de Metal actualmente: Floor Jansen, que en aquellos momentos parecía saltar de colaboración en colaboración y cuyo proyecto personal Re-Vamp, no parecía estar a la altura de After Forever. He de decir que me sorprendieron ciertas tímidas críticas encumbrándolo. A mi no me gustó nada y en su día me pareció algo con potencial, pero mal ejecutado y terriblemente olvidable. 

Ya he dicho que no me ha gustado el primer trabajo con Floor a la voz. Y ahora llega este segundo. 

Sensaciones? Creo que me gusta incluso menos que el anterior, colocándose como el peor trabajo que Nightwish puede haber hecho nunca, para un servidor. 

Razones? Muchas. Desgranemos lo que se ha intentado aquí:

El sentimiento general de todo el trabajo es que por un lado Tuomas está anclado. Eso, y que no parece que deje suficiente espacio al resto de la banda, que por cierto nadie duda que son excelentes músicos, y algunos, refutados compositores. 

Por un lado, no recuerdo nada de la parte que etiqueta a este trabajo como "Metal", o sea, las guitarras eléctricas. La labor de Emppu a la guitarra es olvidable, ciñéndose en su mayoría a acordes a modo de acompañamiento y a ocasionales palm mutes encuadrados con el pedal que a alguien le oí decir que estaban incluso cercanos al mallcore. No recuerdo un simple solo de guitarra y si hay algún punteo, está enterrado en el resto de los instrumentos sinfónicos/folk. 

Kai Hahto es el nuevo batería, llegado ni más ni menos que de Wintersun (sí, aquellos que consiguieron casi 500.000 $ a través de crowfunding para sacar un álbum tan caro como poco memorable). Pues será el de Wintersun y será muy bueno, pero aquí no demuestra absolutamente nada de sus habilidades. Simplemente se ciñe a copiar el estilo del anterior. 

En la labor vocal, Floor es una gran cantante, pero las líneas vocales no suenan frescas. A veces incluso suenan a refrito a lo hecho en las composiciones de los últimos años. A otro gran cantante como Marco, se le ha dejado de lado prácticamente en todo el disco. Si recuerdo bien, salvo contadas participaciones en coros, creo que solo canta en el último tema? Vaya desperdicio. 
Porque... por algún motivo, Tuomas ha decidido dejar la típica balada con tintes folk para que la cante el Troy (el de los instrumentos tradicionales y de viento), que será muy bueno con lo suyo, pero que no tiene ni la mitad de voz que el puñetero Marco!

En cuanto a los arreglos orquestales, y sonido en general, por supuesto Human aprueba de sobra, como es habitual en la banda y en general con cualquier cosa que salga de Finlandia que sea mínimamente melódica. 

Volviendo a las razones por las que este puede ser el peor álbum de Nightwish; a lo que parece la escasa participación del resto de la banda en decisiones composicionales (o eso me huele a mí), se le une ese cansancio compositivo palpable de Tuomas. A veces parece que quiere irse a hacer una especie de Abba sinfónica con guitarras de fondo - véase el primer tema Music o How's the Heart - en otras estira las intros o outros de los temas de manera cuasi-desproporcionada con elementos sinfónicos. En concreto para un servidor, hay un par de puntos de absoluto bajón, en los que mi atención se fue en las 4 o 5 ocasiones que escuché Human
- El primero es justo después del single Noise, cuyos arreglos sinfónicos me parecen ligeramente retocados de la intro de Game of Thrones por cierto. Shoemaker y Harvest, me resultaron muy pesadas (en sentido menos metalero de la palabra), aunque el momento de folk irlandés protagonizado por Troy está bien... típico... pero bien. 
- El segundo es hacia el final con How's the Heart y Procession. De lo más ramplón que le he escuchado nunca a Nightwish

Aunque la opacidad cubre todo el álbum, de vez en cuanto nos encontramos con algunos brillos. Por ejemplo, Pan podría haber estado en algún álbum tipo Century Child o Once. Tribal es un intento interesante por hacer algo diferente y la última Endlessness, cantada por Marko Hietala, a pesar de que me sonó estirada de más, no me disgustó.

En cuanto al CD2, con las ocurrencias de Tuomas y su intento por tomar elementos de varios compositores de BSO de Hollywood, me pasó muy desapercibido. Creo que de las 2 o 3 ocasiones que me puse a oírlo solo en una lo llegué a terminar. No quiero decir que me disguste este tipo de música, de hecho disfruto de Howard Shore, Danny Elfman o Hans Zimmer, como el que más, pero en este caso me pareció una BSO de segunda categoría. 

Ay Tuomas Tuomas... que creo que te ha dejado de gustar el Heavy Metal... mejor que se dedique a sacar otro disco del de las Patoaventuras... 

 20%