País: Finlandia
Género: Symphonic Pop Metal
Ha pasado un tiempo razonable desde el anterior y para mí más que decepcionante trabajo previo de Nightwish Endless Forms Most Beautiful y en este 2020 vuelven con un nuevo disco doble, siendo la primera parte los típicos Nightwish y en el segundo CD algo así como una banda sonora en la que el señor Holopainen se explaya como diciendo "mirad cómo me gustan las bandas sonoras hollywoodienses, puedo hacer lo mismo o mejor... Hollywood, necesitáis a alguien para una peli, aunque sea algo de Disney con bajo presupuesto? eh Hollywood? Hollywoooood???".
En fin, en este caso voy a hablar del primer CD, que sería Nightwish como lo conocemos, con todos sus componentes tocando, al menos.
Como background antes, me gustaría mostrar un poco de mi historia previa con esta banda:
Nightwish fue una absoluta revelación en su día para mí. Oceanborn era algo nunca oído en la música Rock antes. Corría el año 98 y al igual que muchos que disfrutamos en su día de esta obra, la mezcla entre arreglos sinfónicos, soprano y metal influenció y cambió nuestros gustos de por vida. Therion ya lo venía preparando en sus trabajos de mediados de los 90, pero Nightwish triunfó absolutamente con su versión de cómo hacer música operática sinfónica con guitarras eléctricas. Más tarde, llegarían trabajos igualmente exitosos (siento decir que no soy un gran fan de Angels Fall First, tal vez porque Oceanborn llegó a mis manos antes y ese primero se me quedó como una versión menos trabajada de lo que ya oyera).
Entonces llega 2004, y Once es un punto de inflexión. Nightwish comienza a flirtear con terrenos que a veces los llevan a un lado más - sí, llega el terrible y temido palabro - "comercial". También notamos que la relación con la carismática en aquel momento Tarja, lleva al grupo a prescindir de sus servicios. Llega una nueva por un tiempo, con la que sacan un más o menos interesante Dark Passion Play, en el que la banda (o Tuomas, lo que ya parece ser sinónimo) profundiza en intentar gustar a cuantos más mejor al mismo tiempo que evidencia su fascinación por las bandas sonoras modernas en films de corte épico-hollywoodiense. Poco después contratan a una de las mejores cantantes de Metal actualmente: Floor Jansen, que en aquellos momentos parecía saltar de colaboración en colaboración y cuyo proyecto personal Re-Vamp, no parecía estar a la altura de After Forever. He de decir que me sorprendieron ciertas tímidas críticas encumbrándolo. A mi no me gustó nada y en su día me pareció algo con potencial, pero mal ejecutado y terriblemente olvidable.
Ya he dicho que no me ha gustado el primer trabajo con Floor a la voz. Y ahora llega este segundo.
Sensaciones? Creo que me gusta incluso menos que el anterior, colocándose como el peor trabajo que Nightwish puede haber hecho nunca, para un servidor.
Razones? Muchas. Desgranemos lo que se ha intentado aquí:
El sentimiento general de todo el trabajo es que por un lado Tuomas está anclado. Eso, y que no parece que deje suficiente espacio al resto de la banda, que por cierto nadie duda que son excelentes músicos, y algunos, refutados compositores.
Por un lado, no recuerdo nada de la parte que etiqueta a este trabajo como "Metal", o sea, las guitarras eléctricas. La labor de Emppu a la guitarra es olvidable, ciñéndose en su mayoría a acordes a modo de acompañamiento y a ocasionales palm mutes encuadrados con el pedal que a alguien le oí decir que estaban incluso cercanos al mallcore. No recuerdo un simple solo de guitarra y si hay algún punteo, está enterrado en el resto de los instrumentos sinfónicos/folk.
Kai Hahto es el nuevo batería, llegado ni más ni menos que de Wintersun (sí, aquellos que consiguieron casi 500.000 $ a través de crowfunding para sacar un álbum tan caro como poco memorable). Pues será el de Wintersun y será muy bueno, pero aquí no demuestra absolutamente nada de sus habilidades. Simplemente se ciñe a copiar el estilo del anterior.
En la labor vocal, Floor es una gran cantante, pero las líneas vocales no suenan frescas. A veces incluso suenan a refrito a lo hecho en las composiciones de los últimos años. A otro gran cantante como Marco, se le ha dejado de lado prácticamente en todo el disco. Si recuerdo bien, salvo contadas participaciones en coros, creo que solo canta en el último tema? Vaya desperdicio.
Porque... por algún motivo, Tuomas ha decidido dejar la típica balada con tintes folk para que la cante el Troy (el de los instrumentos tradicionales y de viento), que será muy bueno con lo suyo, pero que no tiene ni la mitad de voz que el puñetero Marco!
En cuanto a los arreglos orquestales, y sonido en general, por supuesto Human aprueba de sobra, como es habitual en la banda y en general con cualquier cosa que salga de Finlandia que sea mínimamente melódica.
Volviendo a las razones por las que este puede ser el peor álbum de Nightwish; a lo que parece la escasa participación del resto de la banda en decisiones composicionales (o eso me huele a mí), se le une ese cansancio compositivo palpable de Tuomas. A veces parece que quiere irse a hacer una especie de Abba sinfónica con guitarras de fondo - véase el primer tema Music o How's the Heart - en otras estira las intros o outros de los temas de manera cuasi-desproporcionada con elementos sinfónicos. En concreto para un servidor, hay un par de puntos de absoluto bajón, en los que mi atención se fue en las 4 o 5 ocasiones que escuché Human:
- El primero es justo después del single Noise, cuyos arreglos sinfónicos me parecen ligeramente retocados de la intro de Game of Thrones por cierto. Shoemaker y Harvest, me resultaron muy pesadas (en sentido menos metalero de la palabra), aunque el momento de folk irlandés protagonizado por Troy está bien... típico... pero bien.
- El segundo es hacia el final con How's the Heart y Procession. De lo más ramplón que le he escuchado nunca a Nightwish.
Aunque la opacidad cubre todo el álbum, de vez en cuanto nos encontramos con algunos brillos. Por ejemplo, Pan podría haber estado en algún álbum tipo Century Child o Once. Tribal es un intento interesante por hacer algo diferente y la última Endlessness, cantada por Marko Hietala, a pesar de que me sonó estirada de más, no me disgustó.
En cuanto al CD2, con las ocurrencias de Tuomas y su intento por tomar elementos de varios compositores de BSO de Hollywood, me pasó muy desapercibido. Creo que de las 2 o 3 ocasiones que me puse a oírlo solo en una lo llegué a terminar. No quiero decir que me disguste este tipo de música, de hecho disfruto de Howard Shore, Danny Elfman o Hans Zimmer, como el que más, pero en este caso me pareció una BSO de segunda categoría.
Ay Tuomas Tuomas... que creo que te ha dejado de gustar el Heavy Metal... mejor que se dedique a sacar otro disco del de las Patoaventuras...
20%
